Seminario de muralismo comunitario

Las artistas muralistas Dúo Amazonas (Lina Castellanos y Nati Andreoli) realizaron un seminario de muralismo comunitario para compartir herramientas técnicas con las personas  participantes en el Laboratorio de creatividad, en el que previamente se han realizado los bocetos.

Acto 1. Muralismo y método

En un primer momento  Lina y Nati charlaron sobre sus experiencias profesionales como muralistas y realizaron una introducción sobre materialidades, formatos y superficies, tanto de pintura como de paredes y requerimientos técnicos. Además, mostraron una selección de diferentes murales para revisar formatos, estilos, técnicas y charlar sobre el oficio.

A continuación, explicaron el método de cuadrícula con proporción para pasar el boceto al muro. Se trabajó sobre las imágenes elaboradas en el Laboratorio de creatividad para realizar un ejercicio práctico antes de pintar en el espacio público.

Acto 2. Bocetos al muro

Al día siguiente, fondeamos la pared, se pasó la cuadrícula y los bocetos al muro, y se completó con el mapa de colores para pintar rellenando planos.

Lina y Nati realizaron una introducción a la composición del color y a cómo escoger una paleta según el mural que se ha diseñado. 

 

Acto 3. Pintura participativa

Convocamos a la ciudadanía a sumarse a pintar siguiendo el mapa de colores y el boceto pintado por las personas participantes en el seminario.  Disfrutamos de la emoción de compartir creando.

 

ESCENAS DEL MURAL

Muralismo colaborativo para la inclusión social

Sonseca acoge dos obras pictóricas a gran formato protagonizadas por vecinas del municipio para fomentar la convivencia y diversidad intercultural.

El diseño de los murales se ha elaborado en un proceso de trabajo participativo y corporal que la entidad Mamachama ha desarrollado en la localidad junto a un grupo de 15 participantes.  

El programa ‘Nuevas narrativas sobre mujeres diversas en el ámbito rural’ tiene por objetivo reducir discriminaciones que sufren vecinas sobre las que interactúan simultáneamente varios factores de exclusión.  

“Las discriminaciones múltiples dificultan a estas mujeres desarrollar plenamente sus derechos como ciudadanas y las hacen más vulnerables a las dificultades económicas, la exclusión y la violencia”, asegura la delegada provincial de Igualdad, Nuria Cogolludo. 

Las participantes han experimentado un proceso de empoderamiento personal y colectivo a través de una metodología de trabajo artística y vivencial en la que han creado, a través del cuerpo, sus propias propuestas para generar actitudes favorables hacia la diversidad e igualdad en la localidad.

 “Gracias a esta programa, tan necesario en los pueblos, he sacado mi potencial y he conseguido quererme a mí misma. Además, el hecho de ser representada en el espacio público para mí significa visibilidad. Esta propuesta favorece la integración, la inclusión y contribuye a superar la multidiscriminación en mi caso por el hecho de ser mujer, joven, y afrodescendiente racializada”, asegura Ruth Akrobou Kalou, una de las participantes. 

 

DISEÑO DE LOS MURALES

La entidad Mamachama ha trabajado junto a 15 vecinas de Sonseca que tienen un perfil muy diverso respecto a la edad, origen étnico, situación económica, situación de enfermedad, cuerpo no estereotipado, discapacidad, etc. desde finales del mes de septiembre en un programa orientado a reducir estereotipos y favorecer la convivencia intercultural  

“La propuesta final era sacar al espacio público las conclusiones generadas en el propio grupo a través de dos obras pictóricas a gran formato pintadas en el espacio público”, explica Irene Piedrabuena Merino, representante de la entidad Mamachama. 

“Los dos murales son fotografías tomadas a las participantes en las que las posturas corporales, las expresiones en el rostro, los gestos, su distribución en el espacio… Comunican un mensaje de empatía, respeto de las diferencias, unión y empoderamiento colectivo. La cohesión y la creación colectiva que se ha generado entre las participantes es la prueba de que las diferencias enriquecen los grupos humanos”. 

Las artistas internacionales Lina Castellanos y Nati Andreoli, integrantes del colectivo de muralistas Dúo Amazonas, han sido las artistas seleccionadas para pintar en gran formato las fotografías de las participantes durante las jornadas de ‘Arte en la calle’ que se han desarrollado desde el domingo 6 al domingo 13 de noviembre.  

ARTE EN LA CALLE: MURALISMO PARTICIPATIVO

El primer mural se ha pintado en la plaza Juan Carlos I y en él aparecen representadas cuatro de las participantes en el programa. 

El objetivo del grupo en este primer muro es comunicar una imagen plural de las mujeres que viven en Sonseca en un gesto de amor y reconocimiento. Una narrativa esperanzadora sobre las posibilidades de impulsar cambios culturales en común.  

El segundo mural se ha pintado de manera colaborativa en el parque Peñamiel en una actividad abierta a la ciudadanía en la que han participado cerca de 100 personas. La entidad Mamachama y Dúo Amazonas dinamizaron la participación junto a las participantes.  

Durante toda la semana se ha habilitado un Punto de Encuentro con la vecindad junto al mural de la plaza Juan Carlos I para que las personas interesadas se puedan acercar y  compartir sus experiencias.

El miércoles 9 se invitó a la ciudadanía a la degustación de un picoteo intercultural elaborado de manera participativa junto a las participantes. 

“Elaboramos recetas creativas en las que combinamos ingredientes procedentes de los países de origen de las participantes: Cabo Verde, Costa de Marfil, República Dominicana, Marruecos, Colombia y España”, explica Saúl Sánchez Arcila, integrante de Mamachama. 

 

MÁS DETALLES 

La iniciativa se ha realizado en colaboración con el Centro de la Mujer y el ayuntamiento de Sonseca gracias a la línea de ayudas para la prevención de la discriminación múltiple del Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha. 

Duo Amazonas es un colectivo compuesto por Natalia Andreoli (Argentina) y Lina Castellanos (Colombia) desde 2017. Han pintado murales en países como Suecia, Austria, Serbia, Italia, EE.UU, Uruguay y España. 

La entidad Mamachama trabaja procesos de transformación social a través del arte, la alimentación sostenible y la formación en zonas rurales Castilla-La Mancha, Tenerife y Colombia.   

Festival Arte en la calle: muralismo comunitario

Durante dos días se propone un encuentro de cultura comunitaria a través del muralismo colectivo en Sonseca, Toledo.

Se habilitan cuatro turnos de participación con cupo para que máximo 20 personas se acerquen en cada turno a participar en la actividad de muralismo participativo.

La entidad Mamachama y el colectivo de muralistas Dúo Amazonas guiarán la actividad de tal manera que se incluya una breve charla introductoria que contextualice el programa, los objetivos que persigue y los mensajes que se quieren comunicar con el boceto creado. 

Hay personas que nunca han cogido un pincel. Por lo que se explicarán también nociones básicas técnicas para perderle el miedo a pintar.

El proceso de muralismo colectivo permite que las personas participantes se involucren en una actividad comunitaria en la que el diálogo, tolerancia, respeto, construcción colectiva y la igualdad son esenciales. 

Además, las participantes del grupo motor estarán acompañando este espacio.

¿Te vienes a pintar? Rellena el formulario para inscribirte: 

Narrativas sobre diversidad

El programa ‘Nuevas narrativas sobre diversidad en el entorno rural’  es una propuesta que desarrollamos en Sonseca desde septiembre junto a un grupo de 14 personas con el objetivo de que las participantes construyan imágenes y relatos plurales y no estereotipados de las mujeres rurales diversas en el municipio de Sonseca.  

Los murales sirven para generar conversaciones que contribuyan a reducir los estereotipos y prejuicios sociales con el fin de generar actitudes favorables hacia la diversidad e igualdad.

¿Qué es el empoderamiento femenino?

Muchas mujeres sienten una profunda falta de confianza en sí­ mismas, no están contentas con su cuerpo, con su vida, su intelecto o las capacidades que han desarrollado.

Las mujeres también encabezan las tasas de pobreza a nivel mundial debido a su escaso control sobre la producción y su reducida participación en la arena pública.

A nivel mundial, los hombres poseen un 50% más de riqueza que las mujeres, mientras que la riqueza conjunta de los 22 hombres más ricos del mundo es mayor que la de todas las mujeres de ífrica.

Las mujeres en situación de pobreza o pertenecientes a colectivos excluidos son explotadas por un sistema que pone la riqueza y el poder en manos de una pequeña élite compuesta por súper ricos, mayoritariamente hombres.

Estos datos se pueden consultar en el informe Tiempo para el cuidado: El trabajo de cuidados y la crisis global de desigualdad de Intermón Oxfám.

QUÉ ES EL EMPODERAMIENTO FEMENINO

La palabra empoderamiento fue acuñada por primera vez desde una perspectiva feminista por DAWN (1985), una red de grupos de mujeres e investigadoras del Norte y del Sur, para referirse al proceso por el cual las mujeres acceden al control de los recursos (materiales y simbólicos) y refuerzan sus capacidades y protagonismo en todos los ámbitos.

La dificultad de la conciliación laboral y familiar, la escasa valoración del trabajo doméstico y de cuidados; los miedos y la indefensión; la imagen estereotipada que se ofrece de las mujeres en la industria de la creación; la invisibilización del papel de la mujer en la historia, y todas las formas de violencias machistas que han sufrido determinan el desempoderamiento en el que viven tantas mujeres.

Muchas niñas y mujeres han aprendido a desvalorizarse continuamente y en la esfera pública carecen de reconocimiento social por el trabajo que desempeñan. También sucede que a menudo se sienten cuestionadas por el entorno que las rodea.

EMPODERAMIENTO FEMENINO: PERSONAL Y COLECTIVO

Si hablamos de empoderamiento femenino debemos hacerlo desde dos dimensiones: la personal y la colectiva. El empoderamiento es un proceso individual a través del cual se fortalece la autoestima, la confianza en nosotras mismas y la capacidad de escoger nuestros proyectos vitales. 

El empoderamiento y la participación sociopolí­tica de las mujeres son estrategias indispensables para alcanzar autonomí­a sobre nuestra propia vida y la posición de ciudadanas de pleno derecho.

La autonomí­a de las mujeres se niega en muchas concepciones del mundo, esto no es nada nuevo, sin embargo, los mecanismos de resistencia y de transformación que se activan a diario son una muestra de la capacidad de transformación que tenemos para revertir esta situación.

PODER HACER

En cualquier caso es importante remarcar que no se trata de un poder sobre sino de un poder hacer. Se trata de desarrollar poderes positivos para vivir

Cí“MO TRABAJAR EL EMPODERAMIENTO FEMENINO

El empoderamiento femenino no sucede de repente, requiere de un proceso continuado de trabajo que desde la asociación realizamos en grupos de formación de mujeres diversas que se convierten en más que amigas. Las relaciones se viven desde el término que Marcela Lagarde acuñó como ‘sororidad’.

Para vivir la sororidad se requiere no ser misóginas con las otras pero tampoco con una misma. Se requiere también tener la capacidad de sintonizar con las demás.

Puesto que las capacidades se entrenan durante las sesiones empleamos una metodologí­a enfocada a generar un espacio en el que se genere por un lado un proceso de empoderamiento personal y una atmósfera que propicie la sintoní­a entre las mujeres participantes.

También es importante deconstruir el pensamiento y generar nuevas teorí­as o narrativas sobre la forma en la que se ha representado y contado la historia de las mujeres. Este proceso es esencial.

Tenemos que hacer genealogí­a de las mujeres, resignificar nuestra historia. En el libro Claves para el poderí­o y la autonomí­a de las mujeres Marcela Lagarde apunta que «Siempre nos han dicho quiénes somos: nuestras madres, padres, maestros, amigas, curas, parejas, novios, hijos. No hemos tenido el espacio subjetivo para tener tiempo interior y reflexionar quiénes somos. Tenemos que decirnos a nosotras mismas quiénes somos».

En nuestros procesos de trabajo empleamos como herramienta la escritura o diferentes técnicas de expresión para que las participantes puedan ir construyendo sus biografí­as.

Esta técnica resulta muy útil para aprender cómo hemos sobrevivido a los conflictos y reconocer nuestras propias capacidades y herramientas. Tenemos una cantidad inmensa de recursos para vivir pero debemos reconocerlos.

EMPODERAMIENTO: AUTOIDENTIDAD

La biografí­a también nos permite revisar los valores con los que definimos nuestra identidad, hacer un proceso reflexivo sobre «quiénes somos, qué lugares ocupaos en cada espacio,, qué hacemos, para quién lo hacemos, cómo lo hacemos, cuál es el sentido de lo que hacemos e ir recogiendo todas nuestras partes».

Otro aspecto importante es mirarnos en relación a los estereotipos. Reconocer cuáles son estos estereotipos para centrarnos en la construcción de alternativas.

«Reconocer estos estereotipos para descubrir cuál es la fantasí­a. La mayor parte de nosotras vivimos en cumplimientos de fantasí­as y desconocimientos de quiénes somos. Millones de mujeres soportan grados alarmantes de opresión debido a la enorme capacidad fantástica que han desarrollado».

La fantasí­a cuando es vivida como fuga tiene una capacidad aliviadora momentáneamente pero nos impide construir nuestra autonomí­a. Por ello es importante también en la construcción de nuestras biografí­as detectar la historia fantástica.

¿Te interesa este tema? Si es así­ cuéntanoslo para que podamos seguir generando contenido en relación a los procesos de empoderamiento.

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Invisilizadas: 13 relatos, 13 ilustraciones y 13 recetas

Hace un año cuando comenzaron las medidas de distanciamiento social y se decretó el estado de alarma nos preguntábamos cómo llegar a las vecinas que viven en pueblos de la provincia de Ciudad Real y no tienen acceso a internet. Llevábamos un año recorriendo distintas localidades de la provincia con el programa ‘El poder de la mujer rural’ y la brecha digital nos hací­a imposible continuar trabajando con ellas.

Comenzamos a llamar por teléfono a algunas vecinas con quienes ya tení­amos una relación de confianza y ellas nos facilitaron otros contactos. También nos ayudaron a recopilar teléfonos 18 Centros de la Mujer de la provincia.

Desde entonces dedicamos las tardes a conversar telefónicamente con la intención de detectar y acompañar las necesidades que pudieran aparecer en esos momentos tan complejos que estábamos viviendo.  

Las llamadas se transformaron en largas conversaciones en las que aprendimos mucho sobre los obstáculos y barreras a los que se enfrentan tantas por el hecho de ser mujeres y vivir en zona rural. Dentro de la diversidad que abarca la categorí­a mujer rural las historias y vivencias son muy diferentes y heterogéneas pero hay algo que compartí­an todas las biografí­as: valentí­a, fortaleza, sororidad, amor y muchos cuidados como forma de resistencia.

Hemos recopilado los 160 testimonios a través de 13 relatos, 13 ilustraciones y 13 recetas manchegas adaptadas que publicamos en Invisibilizadas.

El 100% de las ventas del libro se destinará a fortalecer los procesos de trabajo que realizamos con mujeres en zonas rurales. Nuestro próximo reto es organizar un congreso en Ciudad Real para recoger las demandas y propuestas de quienes habitan la apodada España vaciada que no está vací­a sino olvidada y maltratada.

<<Muchas veces nuestras grandes referentes están más cerca de lo que pensamos. Están ahí­, son ellas. Nuestras madres, tí­as, abuelas, amigas, vecinas. Quienes ponen su vida al servicio del resto. Quienes llegan cruzando el mar o en una travesí­a de obstáculos por aire y tierra. Quienes resisten y hablan de territorio. Quienes construyen la vida>>.